Efectos psicológicos del Coronavirus

El coronavirus es una familia de virus que usualmente afecta solo a animales, sin embargo, en diciembre de 2019 en Wuhan, China, se encontró que un tipo de coronavirus, el SARS-CoV-2, podía contagiarse entre humanos, produciendo la enfermedad COVID-19. Si bien en la mayor parte de las personas el COVID-19 no produce síntomas, en algunos puede producir dificultad para respirar, neumonía, fallas renales e, incluso, la muerte..

Desde luego, debido a los efectos que el COVID-19 puede producir en la salud y en la vida de las personas, en la mayor parte de los países se ordenó un confinamiento de las personas. Así, además de los efectos de salud que podía producir la enfermedad, también se agregó un daño a la vida social y emocional de las personas derivado de la suspensión de actividades.

En este artículo te comentamos cuáles son los efectos psicológicos más recurrentes derivados del COVID-19.

La ansiedad puede estar acompañada de algunos síntomas como inquietud, cansancio y enojo

También pueden presentarse problemas para dormir

1. Ansiedad

Un rasgo social distintivo que ha producido el COVID-19 es la incertidumbre. Las personas no saben con exactitud qué esperar de la pandemia, lo cual ha generado preocupación. Cuando esa preocupación es excesiva y, adicionalmente, la persona no puede controlarla, podría tratarse de ansiedad.

Generalmente, la ansiedad puede estar acompañada de algunos síntomas como la inquietud, el cansancio, el enojo o los problemas para dormir. Muchas personas ante una situación que no controlan generan una preocupación excesiva que tampoco pueden controlar y el COVID-19 se ha vuelto un detonador de ansiedad entre la población.

La pregunta válida en este punto es la siguiente: ¿Qué preocupación puede generar el COVID-19? La respuesta es amplísima, prácticamente todo puede producir ansiedad, desde preocupación por la posibilidad de perder empleo, hasta el no poder salir del confinamiento.

2. Miedo a enfermarse o a morir

En la misma línea que la ansiedad se encuentra el miedo que, incluso, en muchas ocasiones son utilizados como sinónimos. Aquí se trató de diferenciar ambos conceptos para hacer énfasis en el miedo que el COVID-19 ha producido en las personas, en relación a enfermarse o perder la vida por la enfermedad.

En los medios de comunicación se mostraron escenas en diversos países en los que la gente no encontraba atención médica o perdía la vida fuera de los hospitales. Desde luego no se trata de una enfermedad menor, por lo que el Coronavirus ha infundido miedo a perder la salud o la vida y, en ocasiones, ese miedo puede llegar a ser incontrolable en algunas personas al punto de afectar sus actividades diarias.

“Así como en algunos la incertidumbre puede producir ansiedad, en otros los cambios pueden producir depresión”

3. Depresión

La enfermedad ha alterado, por completo, la vida social y emocional de las personas. Muchos perdieron la oportunidad de salir con sus amigos, otros no pueden ver a sus personas amadas y algunos perdieron una rutina (como manejar al trabajo o comer fuera de casa) que les brindaba cierta estabilidad. Así como en algunos la incertidumbre puede producir ansiedad, en otros los cambios pueden producir depresión.

La depresión se caracteriza por tener bajo el ánimo o por perder el interés en las cosas. De esta forma, una persona que ha perdido la motivación para realizar cosas que antes hacía de manera ordinaria, es probable que entre en depresión.

4. Estrés postraumático

Derivado de la pandemia, muchas personas han tenido que pasar días en un hospital internados o cuidando de sus familiares, mientras que otros de plano se han enfrentado a la muerte al perder a alguna persona cercana. Todo lo anterior ha dejado una cicatriz difícil de curar en las personas que han quedado expuestas a estas situaciones.

La base del estrés postraumático es la exposición que una persona tiene a la muerte o a un peligro real, lo cual sucede recurrentemente en eventos como el actual. Adicionalmente a ello, supone la existencia de recuerdos y sueños que producen angustia en las personas y alteraciones negativas en su vida.

Definitivamente, este es uno de los efectos más visibles de la pandemia y que debe vigilarse con la finalidad de que no produzca afectaciones profundas en los individuos.

 

5. Obsesión-compulsión

Las obsesiones son pensamientos persistentes no deseados que causan un malestar en quienes las tienen, por ejemplo, muchas personas pensarán en la imagen del virus SARS-CoV-2 de forma recurrente y tendrán algún malestar en ello, traducido en una preocupación a contagiarse. Para solucionar esa obsesión o pensamiento recurrente no deseado, en ocasiones las personas intentan suprimir el pensamiento con otro pensamiento o acto, como podría ser lavarse las manos con muchísima frecuencia. Este último acto es la compulsión.

Definitivamente, la pandemia ha traído como consecuencia que las personas eleven su higiene para contrarrestar la presencia del virus -lo cual definitivamente es bueno- o que otros prefieran reforzar su fe religiosa para los mismos efectos o que usen ciertos objetos o frases que piensan les puede ayudar a suprimir la imagen obsesiva.

5. Estrés-ira

Este se trata más de un efecto del confinamiento. Muchas personas han tenido que poner en pausa sus vidas. Muchos dejaron de acudir a sus escuelas, ver a sus amigos, convivir en el trabajo, comer en lugares públicos o acudir a espacios de diversión. Todo eso fue detenido y han tenido que permanecer en sus casas. Así como algunos mostraron preocupación ante ese confinamiento, otros lo reflejaron mediante estrés o enojo.

El estrés se destaca por mostrar una tensión física o emocional ante algún pensamiento o situación que representa una amenaza, como la pandemia. A su vez, la ira es una emoción que expresa el estado de irritabilidad de una persona.

Recomendaciones

* Formar rutinas durante el confinamiento. Ya sea levantarte o comer a una misma hora o asearte todos los días, las rutinas te ayudarán a dar equilibrio a tu vida.

* Acudir a terapia psicológica en línea. En la actualidad, muchas actividades se han digitalizado, desde la lectura de libros hasta la forma de hacer las compras, y la terapia psicológica no es la excepción. En MisPsicólogos te recomendamos psicólogos en línea que tienen la preparación para poder ayudarte en tus problemas y podrás hacer todo (reservar, pagar, gestionar y tomar tu cita) desde casa. Además los beneficios de la terapia psicológica en línea son variados, pues es tan efectiva como la terapia presencial y no se produce el estrés del traslado a un consultorio físico.

* Tener contacto a distancia con los seres queridos. El hecho de no poder estar físicamente con tus amigos y familiares no impide que puedas verlos o escucharlos mediante el uso de la tecnología. Ello te ayudará a saber cómo están y reducir un poco la ansiedad.

* Trata de mantener hábitos sanos. Comer bien, dormir adecuadamente y hacer ejercicio te ayudarán a sentirte bien durante el confinamiento.

* Aceptar que el problema de COVID-19 se encuentra fuera de tus posibilidades y tratar de entender que muchas de tus reacciones son de esperarse ante una situación como esta.

* Evitar sobreexponerse a la información. La sobreexposición implica leer o buscar todo el tiempo en las noticias que se generan en relación al problema, lo cual no es recomendable si ello te genera cierto malestar.

* Realizar actividades que no habías podido hacer antes, como leer un libro, preparar una receta nueva, tomar algún curso o emprender.

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